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domingo, 27 de abril de 2008

Galileo y la determinación de "g": trabajo en grupo

Una vez nos hemos leído el capitulo 3 del libro "De Arquímedes a Einstein", estamos preparados para calcular "g" en el experimento que realizó Galileo desde la torre Pisa. Pero no sólo eso; también realizaremos otros cálculos, como algunas velocidades, gráficas, etc. Vamos a reencarnarnos en Galileo y ponernos manos a la obra, continuar un poco con sus teorias y sus prácticas, pero con muchos más medios para ello. Hay que contar con que Galileo no tenía muchos medios para hacerlo, y aún así lo hizo con una tasa de error increíblemente pequeña, algo que no está nada mal teniendo en cuenta que las medidas de los tiempos las tomaba en un sistema de medición bastante especial: utilizaba el laúd para realizar sus cálculos, cada nota era una medida de tiempo. Nosotros podríamos intentarlo, pero ya en nuestros ratos libres, porque este trabajo hay que realizarlo con la mayor exactitud. Dicho esto es hora de ponernos manos a la obra:







En primer lugar, hemos anotado los datos que nos han proporcionado Víctor y Ángel en su video, y los hemos puesto en una tabla.






Con ayuda de esta, hemos creado una gráfica de posición (h) frente a tiempo, que nos ha salido así:





En esta gráfica puede llamar la atención que el incremento de la distancia recorrida no nos haya salido lineal (que es lo que debería haber salido, según Aristóteles), sino exponencial. Esto se debe a que el movimiento que hemos representado no es un movimiento rectilíneo uniforme acelerado, en el que la distancia es proporcional al tiempo, sino que es un MRUA, movimiento rectilíneo uniformemente acelerado. En este tipo de movimientos, la velocidad aumenta linealmente; la posición, en cambio, aumenta de manera exponencial, ya que es proporcional al incremento del tiempo elevado al cuadrado.




Como no sabemos la aceleración, no tenemos los medios para calcular la velocidad instantánea que lleva la bola en cada punto; sin embargo, vamos a intentar hacer una aproximación, calculando la velocidad media de cada intervalo. Para ello llamaremos a las distintas posiciones con números:




h= 0 => posición 0
h= 0,025 => posición 1
h= 0,12 => posición 2
h= 0,27 => posición 3
h= 0,49 => posición 4
h= 0,78 => posición 5
h= 1,13 => posición 6





Ahora, no hay más que ir calculando las velocidades medias por intervalos, para obtener velocidades aproximadas a las instantáneas.



Con estos datos, podemos elaborar una tabla con las velocidades medias y el tiempo, y con su ayuda, elaborar una gráfica de velocidad frente a tiempo en la que, con un poco de suerte, la aceleración que nos saldrá será la gravedad.









Se puede observar que, más o menos, nos sale una gráfica lineal. Con esto, hemos comprobado que, en efecto, se trata de un movimiento rectilíneo uniformemente acelerado, ya que la velocidad no se mantiene constante, sino que cambia proporcionalmente al tiempo. La razón de la proporcionalidad entre ambas magnitudes, que es lo mismo que la inclinación de la recta que nos ha salido en la gráfica, es igual a la aceleración que buscamos, "g".


Este valor, "g", es la gravedad, que es una aceleración que atrae a todos los objetos, en el caso de la Tierra, hacia el núcleo terrestre. Toda la superficie de la Tierra está sometida a esta aceleración, que es, aproximadamente, de 9,8m/s2. En esta gráfica se puede ver la velocidad frente al tiempo y, cogiendo los últimos valores de la tabla, hemos intentado demostrar que, en efecto, la gravedad terrestre es de 9,8m/s2.




Dado que la gravedad es una aceleración, su fórmula es la velocidad dividida entre el tiempo.




Así, g=∆Vm/∆t => g=h6-h04/t6-t0 = 4,375/0,48= 9,11458 m/s2


El resultado que hemos obtenido para g es 9,115 m/s2 (aproximadamente). Es un valor que se acerca bastante a la realidad, con un margen de error bajísimo. No es exactamente igual al que debería salir, 9,8 m/s2, porque siempre hay pequeños errores experimentales, ya que es muy difícil ser completamente exacto. Sin embargo, nos hemos acercado mucho más de lo que lo hubiéramos hecho tomando los datos nosotros mismos.


Además, otra de las razones por las que no sale exactamente igual al valor teórico es porque las bolas sufrían fuerza de rozamiento, debido al aire. El rozamiento es una fuerza que aparece cuando hay dos cuerpos en contactoy que no depende del tamaño de la superficie de contacto de los dos cuerpos, sino de los ¨materiales¨ de los que están hechos. Galileo, al hacer la medida, no tuvo en cuenta esto. Nosotros, al fabricar la grafica con datos experimentales, sin quererlo, lo hemos incluido en nuestros datos.

El rozamiento es una fuerza disipativa que hace que las bolas, cuando caigan, pierdan parte de su velocidad. Sin embargo, el rozamiento con el aire es muy pequeño, e incluso despreciable, por lo que concluimos que no nos ha salido a la perfección por pequeños fallos experimentales.


Y ahora, vamos a intentar averiguar la V6 usando energías. Para ello, empezaremos explicando un poco la conservación de la energía mecánica, para después realizar el experimento con mayor claridad. Empecemos con un ejemplo: Cuando la pila de una linterna se agota ¿dónde ha ido a parar la energía química proporcionada por la pila? Esa pregunta mucha gente se la hace sin saber responderla, pero he aqui la solución: esta energía se ha transformado en calor y luz. Así pues, la energía no se pierde, sino que se transforma en otras formas de energía, es decir, la energía se conserva. Cuando la bola de Galileo está en el punto mas alto, únicamente la bola tiene energia potencial, que se va a convertir en energia cinética al caer, como hemos estudiado, pero ¿se conservará? La energía mecánica es la suma de energía potencial más energía cinética, y no se conserva, ya que hay rozamiento con el aire. Ese es el motivo por el que no se conservará la energía mecánica. En el caso en el que no hubiese rozamiento sí que se conservaría, pero mientras haya rozamiento no se conservará, ya que parte de la energía mecánica se transformará en calor por el rozamiento. Pero vamos a ver qué pasa realizando los cálculos de la velocidad mediante este principio.

En la posición 0 la energía va a ser toda potencial, y en la posición 6 va a haber potencial y cinética, ya que la bola aún no ha caído al suelo, con lo cual la energía potencial de arriba (que es igual a la energia mecánica) va a ser igual a la potencial del punto seis más la cinética del punto 6.

Ep(posición 0)= Ep(posición 6) + Ec(posición 6)

mgh= mgh´ + 1/2mv^2

(Se anulan las masas)

9.8(h-h´)=1/2v^2

9.8 . 1,13= 1/2v^2

11.07= 1/2v^2

v= 4.7 m/s

Calcularemos la velocidad mediante ecuación de cinemática:

v= gt v= 9.8 . 0.48 = 4.7 m/s

Como podemos observar da el mismo resultado con lo cual no ha habido errores en el calculo.


Como conclusión, podemos decir que Galileo, aunque no sabía qué era aquello de la gravedad, logró comprender a la perfección los movimientos rectilíneos uniformemente acelerados, y con unos medios muy precarios logró enunciar ciertas leyes, muy importantes para las generaciones siguientes de físicos.

jueves, 27 de marzo de 2008

Eratóstenes y la medida de la circunferencia de la Tierra

En el segundo capítulo de "De Arquímedes a Einstein", el autor nos habla un poco sobre la vida de Eratóstenes, la situación histórica, etc. Pero, sobre todo, nos cuenta muy detalladamente cómo este genio de las matemáticas logró, por medio de la trigonometría y usando instrumentos de medición muy rudimentarios, medir la circunferencia de la Tierra con un margen de error ¡de menos del 1%! Para ello, midió la sombra que proyectaba una vara en Alejandría en el mismo momento en el que una vara en Siena (que estaba en el mismo meridiano) no proyectaba ninguna sombra. Tras esto, contrató a varias personas para que midiesen la distancia entre estas ciudades, y, como en esa época no había manera precisa de medir distancias tan grandes, lo hicieron contando los pasos, las veces que giraban las ruedas de los carros... (de ahí lo de los "instrumentos de medición muy rudimentarios"). Una vez obtenidos estos datos (la distancia entre las ciudades y los ángulos que formaban las sombras) , y ayudándose sólo de las matemáticas, Eratóstenes, en el siglo III a.C., llegó a la conclusión de que la circunferencia de la Tierra medía unos 39375 Km, una medida que se usó durante mucho tiempo para realizar cálculos, pues era la medida más precisa que había, con un 1% de error (la medida real es de unos 40008 Km.).






Pues bien, ahora nosotros vamos a convertirnos en Eratóstenes, y usando las mismas herramientas que él, vamos a intentar medir la circunferencia de la Tierra. La única diferencia entre su medición y la nuestra (a parte de el hecho de que, en su época nadie había tratado de hacerlo, y por tanto, la nuestra no será tan original) es que nosotros no necesitaremos medir las distancias entre las ciudades, sino que usaremos Google Earth, ya que lograr contratar a alguien que las midiera hoy en día nos llevaría mucho tiempo y seguramente sería muy costoso...





Hemos medido la sombra que proyectaba una vara en Madrid, y hemos averiguado el ángulo que formaba. El problema es que no hemos podido tomar datos en ninguna ciudad que estuviese, aproximadamente, en el mismo meridiano que Madrid, así que hemos invertido el proceso: usando la medida de la circunferencia terrestre, la distancia entre algunas ciudades y Madrid y la sombra proyectada, hemos intentado averiguar el ángulo que formaría la sombra en el mismo momento del día en el que tomamos las medidas en otras ciudades que están en el mismo meridiano.


Realizamos la medida un día en el patio del colegio. Utilizamos una vara de 164,5 cm de largo, y al exponerla al sol completamente vertical, ésta formaba una sombra de 230 cm. Ésta fue una idea de nuestro profesor de física, que quería que nos sintiésemos como Eratóstenes y sintiésemos lo que sentió él. Con estos datos hemos averiguado que el ángulo que formaba la proyección de la sombra es de aproximadamente 54,4º (x). Hemos buscado distintas ciudades que estuvieran en el mismo meridiano que Madrid, y hemos seleccionado tres: Burgos, Granada y Newton Abbot. Sabiendo que el perímetro terrestre es de 40074 km, y diviendo este numero entre la distancia desde las ciudades hasta Madrid (donde fue tomada la medida de la sombra y realizado este experimento), e igualandolo a la proporción entre los 360 grados de una circunferencia y el ángulo que formarían las varas que utilizamos para medir la sombra si se alargaran, hasta llegar al centro de la Tierra. Así, conseguimos averiguar este ángulo, que forma 9,9º. Con estos datos creamos un triángulo en el que tenemos tomadas las medidas de dos ángulos: uno de 9,9º y otro de 180-x(125,6º).Con esto, y sabiendo que la suma de los ángulos de un triángulo es de 180º, hemos realizado la siguiente operacion, en el caso de la ciudad de Newton Abbot:



9,9+125,6+y=180


y=44,5º


Éste es el ángulo que, teóricamente, se debería proyectar desde la ciudad de Newton Abbot. Así, usando la medida de la tierra hemos conseguido saber el ángulo que formaría una vara en esta ciudad.

Medida del ángulo que se formaría en Burgos:

Nuestra vara clavada en el suelo mide 160 cm de alto, a lo que llamamos l, y la sombra que proyecta es de 230 cm, que se llama s. Si calculamos tg de alpha=s/l y hacemos el arco tangente con la calculadora nos sale un ángulo de 55º.

250km=distancia Madrid Burgos

x=ángulo en Burgos

40000=longitud de la tierra en km.

Si hacemos esta regla de tres:
x------->250 km.

360º------->40000km

90000/40000=2.25º 2.25º= ángulo que se formaría si extendiésemos las varas hasta centro de la Tierra


Ahora, tenemos un triángulo de ángulos 2,25º, 180 - alpha (125,6º) y beta, que es el ángulo que formaría la sombra.

180=2,25+125,6+beta

beta=52,15º

Así, la sombra se proyectaría con un ángulo de 52,15º con la vertical.




Medida del ángulo en Granada:

Se hace el mismo procedimiento pero con la distancia de granada, que es 360 km.

x-------------360

360-----------40000km

x=3.24º= ángulo que se formaría si extendiésemos las varas hasta centro de la Tierra

Ahora, tenemos un triángulo de ángulos 3,24º, 125,6º y epsilon, que es el que tratamos de averiguar.

180º=3,24º+125,6º+ epsilon

epsilon= 51,16º


Así que, en el momento en el que realizamos la medición, la sombra en Granada se proyectaba con un ángulo de 51,16º.